Multiplica tus resultados ¡Forma a equipos!


foto equipo empleategoUn equipo de alto rendimiento es un grupo de personas que trabajan codo con codo y que consiguen un elevado nivel de resultados con una alta satisfacción y motivación de sus miembros.

Cada vez son más las empresas que quieren conseguir equipos cohesionados, que tengan un alto nivel de motivación y que sean productivos. Sin embargo, existen muchos grupos de trabajo que no consiguen los objetivos que se proponen y no son eficaces debido a que no conocen sus objetivos, tienen poca experiencia y existen conflictos entre sus miembros. Esta situación desemboca en una  baja productividad en la organización y generan conflictos entre los miembros del equipo, lo que supone que estos estén cada vez más desmotivados.

Podemos decir que los equipos pasan por las siguientes fases:

Fase de formación y/o inicio. Es la fase en la que aparece la observación, el análisis y la motivación. En esta fase de inclusión, los integrantes se sienten como parte del equipo ya que hay temor hacia el rechazo y como consecuencia hay una necesidad de aceptación.

Fase de agitación y/o afirmación. En esta fase, aparecen las primeras dificultades, las primeras tensiones y las diferencias entre las distintas personalidades de los miembros integrantes. Cada uno marca su territorio manifestando su poder, lo que da lugar a desafíos entre líderes.

Fase de acoplamiento. En esta fase los miembros del equipo han aprendido a trabajar juntos.

Fase de madurez y/o cooperación: El equipo se define como alto rendimiento. Los miembros del equipo tienen un rumbo claro, un objetivo común. Sin embargo, es necesario un grado de conflicto, disonancia, tensión dinámica para que sus miembros no se acomoden.

¿Qué características tienen los equipos de alto rendimiento?

  1. Objetivos claros y específicos. Todos los miembros del equipo conocerán cuáles son las metas propuestas, para las que deberán estar comprometidos al máximo. Elaborar un plan de acción y cumplirlo es la base de la consecución de dichas metas.
  2. Puntos de vista diferentes. La riqueza de los equipos está, entre otras, en la variedad de los perfiles profesionales de sus componentes. Cuánto más variado sea el grupo más variedad de puntos de vista aportarán al planteamiento grupal y mejor serán los resultados finales.
  3. Definición de tareas. Aunque el trabajo se desarrolle en equipo, es conveniente que cada miembro del grupo adopte un rol determinado y tenga clara cuáles son sus tareas. Esto hará que el grupo se desarrolle mejor y se reduzcan los conflictos.
  4. El guía o líder. La figura del líder ayudará a avanzar al grupo motivándolos para que trabajen hacia la meta común.
  5. Autonomía para decidir. Es necesario que los miembros del grupo tengan capacidad para hacer propuestas y tomar decisiones de manera autónoma, ya que de lo contrario se sentirán desmotivados y sin capacidad para aportar ideas y propuestas innovadoras.
  6. Cuando las metas se consiguen es necesario un reconocimiento tanto del grupo en sí como de cada miembro que lo compone. Este reconocimiento del trabajo bien hecho aumentará la motivación del grupo y las ganas de seguir adelante en la consecución de las nuevas metas, aumentando así su eficiecia.

En definitiva, los beneficios de los equipos de alto rendimientos son la mejora del rendimiento y el aumento de la productividad del equipo. Se consiguen los objetivos con una mejor calidad de los resultados. Hay una reducción de la resistencia al cambio y un aprendizaje más rápido. Aumenta el buen clima laboral y mejora la comunicación entre los miembros del equipo. Hay una mayor motivación y nivel de satisfacción personal.

 Alto Rendimiento

“Los logros de una organización son los resultados del esfuerzo combinado de cada individuo” Vince Lombardi.